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27 may 2008

Millonario déficit de la universidad pública amenaza a Boyacá (tomado de boyacá 7 dias)

El hueco presupuestal de la Uptc está entre 2.000 y 3.000 millones de pesos. Recriminaciones mutuas entre las últimas administraciones.

El déficit presupuestal amenaza con convertirse en un cáncer para la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (Uptc).

El rector de la institución, Alfonso López Díaz, señala que la Universidad tiene un presupuesto deficitario, es decir, que sus gastos son mayores que sus ingresos, pero sostiene que al 2007 ese 'hueco' llegaba a los 2.000 millones de pesos.

A pesar de lo que dice el Rector, un informe sobre la situación financiera de la institución, entre el 2000 y el 2007, elaborado por una Comisión de Análisis del Presupuesto, con la participación de los profesores Francisco Giraldo, Pablo Emilio Beltrán, Dolly Camacho y Charles Daza, de las escuelas de Economía y Administración de Empresas, señala que a 28 de enero del 2008 el déficit llegó a 7.636 millones de pesos.

Dice la Comisión que este déficit es moderado, pero que exige con prontitud emprender acciones para su reducción progresiva.

Esas acciones debe comprometer un trabajo proactivo de todos los estamentos universitarios, desde el nivel directivo ejecutivo y directivo, hasta los niveles operativos, docentes y estudiantes.

"La existencia de un déficit presupuestario y su persistencia en los últimos años pone de manifiesto la urgencia de controlarlo, si es que la universidad está interesada en no caer en una crisis por su incapacidad de pagar sus compromisos de nómina y otros gastos como la compra de equipos, el mantenimiento y adquisición de otros servicios relacionados con las prácticas académicas de los estudiantes", recomienda la Comisión.

El Rector anota que los recursos que gira la Nación no son suficientes, que la Universidad actualmente tiene la planta docente congelada y que si se llegan a disminuir los recursos que la institución recibe por concepto de matrículas, no habría nada qué hacer.

El representante de los estudiantes ante el Consejo Académico, Víctor Gamboa, señala que todos los estamentos universitarios están en la disposición de adelantar una estrategia tendiente a demostrarle al Estado que en la Universidad ha estado ampliando su cobertura y que cada año tiene una mayor oferta en programas de pregrado, razón por la cual requiere más recursos.

Transferencias por ley

Los recursos que la Nación le gira a la Uptc y a las demás instituciones de educación superior del país están establecidos mediante la Ley 30 de 1993.

Actualmente esos recursos significan el 63 por ciento de los ingresos totales que tiene la Uptc.

Otros ingresos, como la estampilla pro Uptc, que la pagan quienes realizan contratos con el Estado y la firma de convenios, le representa a la Uptc el 20 por ciento del total de sus ingresos; mientras que las matrículas de pregrado le representan el 17 por ciento de los ingresos.

Es en este último aspecto donde recae el peligro de rebajar costos de matrículas, como pretenden algunos sectores estudiantiles.

En ese sentido ya se pronunció Wilson Alcides Valenzuela, vicerector académico, quien cree que bajar los costos de las matrículas atentaría contra la estabilidad económica de la universidad.

Olmedo Vargas Hernández, ex rector de la Universidad, quien en en el 2003 entregó la institución con un superávit de más de 8.000 millones de pesos (Informe ejecutivo de la gestión rectoral 2000-2003) sostiene que bajar el costo de las matrículas sí es posible.
Según Vargas, es necesario continuar con las políticas académicas y financieras que él comenzó, pero que no pudo terminar.

Esta semana el Consejo Superior de la Universidad, en el que tiene representación el Presidente de la República y la Ministra de Educación, tendrá que ocuparse de la exigencia que hacen los estudiantes para que las matrículas se les cobren de acuerdo a un estudio socioeconómico.

Miles de estudiantes esperan que mediante este mecanismo, a partir del 2009, deban pagar menos por estudiar en la Uptc pero a su vez las directivas de la institución esperan que eso no suceda porque agravaría la situación presupuestal.

Dos proyectos de grado, elaborados por estudiantes de Economía y de Contaduría de la propia Universidad, determinaron que un poco más del 60 por ciento de los estudiantes pertenecen a los estratos cero, uno y dos; que menos del 30 por ciento son de estrato tres y que menos del 10 por ciento pertenecen a estrato cuatro.

Lo anterior quiere decir que son muy pocos los estudiantes con una situación boyante y que es muy dificil que se pueda aplicar la política que piden algunos: 'que los que tienen subsidien a los que no tienen'.

3'242.970 pesos cuesta un estudiante de pregrado

Según un estudio sobre la situación financiera de la Uptc, elaborado por el profesor Francisco Giraldo Isaza, el costo promedio por estudiante de pregrado es de 3 millones 242.970 pesos constantes, de los cuales el alumno solo paga en promedio 353.566 pesos.

Lo anterior significa que la Nación subsidia por estudiante dos millones 719.404 pesos anuales, equivalentes al 83,9 por ciento de su gasto.

"Existe alta dependencia de la Universidad de la provisión de los recursos de la Nación, como manda la Ley 30 de 1992
En otro de los apartes, el estudio también se refiere a una planta paralela.

"Al comparar la relación número de personal no docente (trabajadores públicos, trabajadores oficiales) con el número de personal docente (profesores de planta, profesores Colegio Rafael Reyes, profesores ocasionales y catedráticos) y número de estudiantes, se aprecia que esta relación ha aumentado desde el año 2000.

"Preocupa observar cómo el personal no docente es similar al personal docente, lo que indica una relación de 1,1 por cada 12 y 14 estudiantes respectivamente, es decir, 14 estudiantes demandan un trabajador administrativo y 12 estudiantes un docente", indica el documento.

Factores que agudizan la crisis económica

Luis Bernardo Díaz, de Asoprofe, dice que hay negligencia administrativa en la Universidad y que en muchos casos hay despilfarro de recursos.

Por diferentes motivos la Universidad ha dejado de cobrarle a la Nación recursos que le corresponden.

Luis Bernardo Díaz, profesor de Derecho y presidente de la Asociación de Profesores (Asoprofe) sostiene que las últimas administraciones, desde el año 2000, no fueron capaces de presentar una acción de cumplimiento para que el Estado colombiano le gire a la Universidad lo establecido en la Ley de Honores a Tunja, que podría significarle a la Uptc unos 4.000 millones para la construcción del auditorio.

De la misma forma dice que la Nación no ha estado girando a la Universidad lo correspondiente al descuento en matrículas que establece la ley para quienes votan en los procesos electorales.

"A quienes lleven su certificado de que votaron, la Universidad les descuenta en las matrículas, pero la Universidad no le cobra esos recursos al Gobierno, que podrían llegar a los 3.500 millones de pesos", anota Díaz.

Igualmente señala el profesor de Derecho que tampoco se le está dando cumplimiento al Decreto 1279, sobre productividad docente, eso es por investigaciones y trabajos que realizan los profesores, con lo cual la Universidad le podría cobrar al Gobierno unos 400 millones de pesos.

Adicionalmente, según Díaz, la Universidad tampoco cobró lo que le correspondía por impuestos por la negociación que se realizó con la venta de Acerías Paz del Río.

Anota Díaz que en esa negociación se evadieron muchos impuestos que se debían pagar en Boyacá, algunos de ellos con destino a la Uptc. "Esa empresa está en Boyacá y todos los efectos de su venta repercuten en Boyacá", dice el profesor Díaz.

Finalmente, señala que las transferencias que la Nación realiza a la Universidad no pueden incrementarse año tras año con base en el Índice de Precios al Consumidor, pues se trata de un asunto totalmente diferente y que los costos educativos no se pueden comparar con ese indicativo.

Al ex rector Olmedo Vargas Hernández lo acusan de haber contribuido al déficit, por haber aumentado los costos de las cátedras a los profesores, lo que significa actualmente un pago de 4.000 millones de pesos cada semestre.

Vargas dice que lo que hizo fue dignificar la labor docente, pero que lo que pasa es que sus sucesores hicieron reformas académicas que dispararon esos costos.

Hay quienes consideran que los costos de funcionamiento podrían disminuir considerablemente si la Universidad realizara sus inversiones de manera directa y no lo hiciera mediante licitaciones públicas, como ha sucedido en los últimos años, con lo cual los costos de obras son más altos y no le da la oportunidad de que le ingrese lo correspondiente al IVA, que por ley puede retener.

Finalmente está el caso de los convenios por los que la Universidad recibe recursos. En muchos casos los profesores son los que se lucran y la Universidad no termina recibiendo ni un peso.

26 may 2008

MANIFIESTO ESTUDIANTIL SOBRE LA DECADENCIA DE LAS INSTITUCIONES

Son los expulsados, los proscritos, los ultrajados,
los despojados de su patria y de su terruño, los
empujados con brutalidad a las cimas mas hondas.
Ahí es donde están los catecúmenos de hoy
E. Junger.



15Hace ya mas de tres siglos que una de las mentes mas agudas e ilustres de Francia escribía en su diccionario filosófico: “La mayor desgracia del hombre de letras no es quizá ser objeto de la envidia de sus colegas, o victima de los contubernios, o despreciado por los poderosos de este mundo; lo peor es ser juzgado por tontos. Los tontos llegan a veces muy lejos, sobre todo cuando el fanatismo se une a la inepcia y la inepcia al espíritu de venganza”. Que certero se es cuando logramos entender que el poder constituye una de las aberraciones mas grandes entre los hombres, y sobre todo cuando es un poder que se casa y hasta confunde no con un ideario político o de sociedad, sino con intereses económicos bien definidos. Esta es la clase de poderes que deben desaparecer, y deben hacerlo por que como dice Voltaire, el fanatismo por lograr intereses que son todos, menos los de una educación mas digna y humana, irrumpen con toda su maquinaria burócrata y terminan por mostrarse como ineptitud, no ante una institución o ante un estado, sino ante la vida misma, ya que sus políticas expiatorias que se vienen impulsando ultima y vigentemente en la Universidad Industrial de Santander y su máxima expresión: la expulsión de dos estudiantes con excelencia académica de la universidad, muestra que ya se han dejado de lado los hombres, para abrir paso a las maquinas, que ya no se cree en el pensamiento y la academia, sino en los estándares institucionales, que los seres humanos ya no son de carne y hueso, sino números y códigos en un gabinete administrativo, que los hombres ya no son hombres, sino instrumentos que legitiman el accionar del poder.

Entonces, ¿que quedo para nosotros?, el silenciamiento asesino, la resignación...por que asesinato no es solo privar de la vida a alguien, también lo es, como dijo alguna vez un profesor en la Universidad Nacional “Mandar a callar, también es matar”, y ellos están cometiendo asesinato intelectual al a privar a dos estudiantes del derecho fundamental a la educación. Lo hacen al privar a dos estudiantes de hacer lo mejor que puede hacer un estudiante: ser vanguardia académica a mostrar para enaltecer el nombre de la Universidad, y esto, en una institución que se pudre día a día, donde por estudiar, lo confundimos con hacer vida social, donde por hacer vida social entendemos que nuestras niñas muestren su ropa interior para obtener un premio, o donde se ha confundido estudiar con graduarse rápidamente. ¿ No es acaso también violencia ver nuestras clases interrumpidas por música a alto volumen sin ningún tipo de intereses sociales, o académicos? ¿No es mas violento ver como convierten la universidad en una feria de las multinacionales (como movistar) en la que falta poco para que pidan la palabra en las clases para ofrecer sus productos, y al mismo tiempo se persiga a los estudiantes vendedores en la que dicha actividad es el sustento de su vida? ¿Que clase de basura, es la que nos enseñan?, nos privan del placer de ser jóvenes y tras de todo nos obligan a digerir un mundo donde ya no se estudia por aprender, sino por graduarse, donde un poema de Benedetti es subversivo, o donde prima mas el testimonio de un celador asalariado, mentiroso, que obedece por obedecer, a el de 5 estudiantes cuya libertad se la otorga la academia, la cultura, la lectura. Hablan de sentido común, pero se buscan unos excelentes abogados para que en donde lo que salta a la vista como evidente, se vea tergiversado, y manipulado por estas sanguijuelas de la ley, sin ningún asomo de etica profesional. Acaso creen como juicio justo, aquel donde el acusador, los jueces y verdugos, ¿son todos ellos los primeros interesados en expulsarnos?, creen como justo y como ustedes mismos se declaran “imparciales” el testimonio de la celaduría, pero no el de los estudiantes, por supuesto no mencionan al estudiante que un celador le reventó la nariz y que posee una demanda por lesiones personales, sin hacer énfasis en la morboseria de estos, y demás estudiantes ultrajados a lo largo de todo el periodo actual. ¿Esta es la imparcialidad de la que hablan?, no, claro que no lo es, les diré lo que es, es su discurso legitimador de una política reaccionaria.
Recordando ese tan sonado mayo del 68, aunque olvidado en la cultura general de este país como suele olvidarse todo; a la falsa alarma sucede la verdadera represión; al atropello feroz responde la organización cívica; para someter a la causa estudiantil se reprime y se calumnia, sembrando falsas alarmas. Al final del proceso, tal como en esos años, está la matanza en Cali y Tlatelolco. Podríamos decir que ya falta poco para la militarización de las universidades como ocurrió en aquellos tiempos. Pero lo mas triste, es que esta vez es a los justos, a los que piensan un país diferente, a los que se devanan los sesos estudiando, y releyendo a los grandes escritores, dramaturgos, filósofos y poetas, los que serán vistos como una minoría rencorosa y pueril, una plaga a la que debe caer todo el peso del aparato represivo en un país que se hunde en el fascismo, y cuya juventud mira indiferente los atropellos de sus iguales. ¿Pero, acaso deberíamos esperar algo mas de la carne de cañón que son los jóvenes de hoy del consumismo desmesurado, del sexo desenfrenado, de la estupidez que ahora se apodera de los claustros universitarios?, ¿No ha sido siempre de esta manera?, los ignorantes, pisoteando a los poseedores de conocimiento. ¿No han sido los gobiernos autoritarios los que han incendiado bibliotecas, perseguido a sus sabios, y masacrando a sus pequeñas masas concientes?. Paragrafeando a José Maria Vargas Vila, la característica de las culturas en decadencia es su incapacidad de producir grandes ideas, y se refleja ciertamente en la incapacidad de producir hombres capaces de morir por ellas. Las sociedades modernas se autorregulan sin control alguno, son como fantasmas malévolos que se empecinan por hacer del ciudadano corriente un ser aislado en la carrera contrarreloj por el éxito. ¿No vemos acaso cada vez mas síntomas de la incapacidad de esta prolija organización social, mas dificultades para producir adultos capaces de intimidad, goce y vida etica?, ¿ Por que los síntomas de una vida dañada prevalecen tanto?, “¿Hasta que punto podemos decir que estamos viviendo realmente? A medida que la cultura parece marchitarse y su bálsamo resulta cada vez menor, incapaz de ayudar a nuestras vidas llenas de preocupaciones, se nos lleva a analizar con mas profundidad estos tiempos estériles y la función en ellos de la propia cultura”1.

Después de todo, diran que esto es subversivo, y ciertamente lo es, tal como gritaban por allá en los 60s los estudiantes del prehistórico movimiento estudiantil “En una sociedad que a abolido toda posibilidad de aventura, haced de la destrucción de esta sociedad la única aventura posible”. Hacemos énfasis del ataque contra la vida, ¿pues creen Uds. acaso que una carrera universitaria a mitad de camino es algo que se deja a un lado fácilmente?, ¿No es una arremetida descarada el que un claustro que se dice patéticamente de “educación superior” despache con la mayor desfachatez a dos estudiantes con el único fin de amedrentar al estudiantado?, “El simbolismo numérico tiene también una importancia fundamental en el desarrollo de un mundo cultural. En muchas sociedades primitivas era y es considerado como mala suerte contar criaturas vivas, actitud cercana a la noción primitiva común de que nombrar a otro es obtener poder sobre esa persona. Contar, como nombrar, es parte del proceso de domesticación”2. Ser tratados como un numero en una estadística puede ser soportable, pero que ese numero se transforme en un peón en el tablero de la burocracia colombiana que tanto daño le hace a este país, es algo que no podemos permitir, por que de hacerlo, ya nada valdría entonces, y esa gloriosa UIS que tal vez una vez nos ofrecieron mostraría su debilidad, su estructura decadente, sus estudiantes mediocres y fantoches, sus profesores indiferentes que se escudan bajo el paradigma de ya haber luchado en algunos años, mientras que hoy ya nada vale la pena, ni siquiera, la vida de sus estudiantes. Ya decía Horkheimer (1972) que “la destrucción de la vida interior es lo que el hombre ha de pagar como precio por no tener respeto por ninguna vida mas allá de la suya” La violencia dirigida hacia fuera es al mismo tiempo inflingida espiritualmente, y el mundo exterior se transforma, se desarraiga.
Por otra parte, entendemos que no vivimos en el país maravilloso que al parecer todos creen, entendemos que hay fallas, malos manejos, pero ver como se manifiestan las cosas de formas tan ruines, formas que pueden evitarse, crea un sentimiento de impotencia tal, que los nefastos resultados todos lamentamos: Altos índices de suicidio, depresión, drogadicción, alcoholismo, violencia intrafamiliar, automatismo, maquinismo... estos son tan solo algunos de los síntomas que envuelven a las juventudes y personas en general, ante la mirada satisfactoria de quien en cuyas manos se encuentran la educación, la salud y el erario público.

¿Que es lo que le ocurre al mundo que se niega a escuchar?, ¿Que es lo que produce que individuos concientes simplemente se resignen, que se conviertan en espectadores pasivos y tan solo acepten la injusticia que estalla día a día en la televisión y en la radio...? ¿Será que como dice un personaje en un excelente film que nos llama a despertar a la vida, el papel de los medios nunca ha sido el de erradicar el mal del mundo, no, su trabajo es persuadirnos para aceptar el mal y acostumbrarnos a vivir con el?. Esto como parte de una visión romántica, pero sabemos que el romanticismo surge como medida desesperada ante el tecnicismo que nos priva de razones para vivir, sin embargo también los teóricos lo plantean :

“La escuela se constituyó en el sistema mas apto para clasificar la mano de obra bajo la forma de la meritocracia, mientras que la reproducción de las élites se mantuvo casi idéntica a como estaba antes de la escolarización masiva. No es de extrañar entonces, que la ideología meritocrática alcanzara su apogeo en los años sesenta, cuando un crecimiento económico aparentemente indefinido podía asegurar la esperada rentabilidad a cualquier inversión educativa, ya fuese individual o colectiva.
Estos planteamientos dejaban atrás la tesis del humanismo pedagógico, cuya intención era el mejoramiento del hombre mediante el perfeccionamiento integral evitando, precisamente, la habilitación en una sola tecnica. Dicho humanismo planteó en su momento que “no ha de pretender la escuela obreros capacitados para entregarlos a la explotación, sino educar al hombre para que pueda valerse en las diferentes situaciones que le plantea la vida”(Prieto, Figueroa. 1959) Esta perspectiva se afirmó en el acto de educar y constituye lo que a menudo se denomina la tradición pedagógica, “la cual supone que en el centro de este proceso hay una interacción orientada a habilitar a los individuos para la creación de valor” (L. Ratinoff y Meria. 1979)” 3

Hoy, la ecuación se halla por entero invertida. De allí que aquellos que se dicen “estudiantes” se les oiga gritar ¡dejen estudiar!, que digan no importarles la política, cuando son un patético resultado político de otros que se encargaron de que pensasen justamente como los inconcientes que son. Bien lo dijo Brecht, “el analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.”, ¿Pero acaso, que es ser estudiante?, asistir a una institución y ser un código en la lista?, No lo creo, si me preguntan qué es ser estudiante respondería: ser estudiante, un estudiante de verdad, es un individuo que no se afana por ser adulto, y que por el contrario disfruta de su juventud al máximo, pues comprende que es solo una. Un estudiante real es el que entiende que un paro o un cierre no le impide seguir estudiando, antes bien aprovecha que ahora tendrá tiempo de investigar y leer lo que la academia muchas veces no le permite. Ser estudiante es venir todos los días a biblioteca cuando los demás estudiantes se allan de vacaciones, y se alegra por que por fin encuentra un silencio de tumba que le permite concentrarse al máximo, y no la gritería de los que falsamente se llaman estudiantes. Ser estudiante, si me lo preguntan, es creer que la vida existe para algo mas que para ser un ser económico, que persigue éxito tras éxito como Sísifo, para darse de frente con la muerte y percatarse que nunca fue feliz. Ser estudiante es llevar una vida etica, consecuente con las barreras que nos impone la vida, es ser el mejor estudiante, en el papel, pero no por que perseguimos una nota, sino por que las notas son el reflejo de nuestra pasión por el conocimiento.

Hay sin embargo hombres que ... nos prometieron paz, una mejor universidad, y solo pidieron a cambio consentir obediente y silenciosamente. Por estas fechas la Universidad celebra sus 60 años de existencia, pero también se cumplen 60 años en los que estudiantes valerosos y temerarios se dedicaron a hacer de la UIS la universidad que... bueno, ya no podríamos decir que la buena Universidad que es hoy, pero sus esperanzas fueron recordarnos que comunidad, justicia y libertad son mas que palabras; son perspectivas. Existen por supuesto aquellos que no quieren que nosotros hablemos. ¿Por que? porque mientras sus imprentas se utilizan para geniales composiciones, las palabras siempre mantendrán su poder. Palabras en pro de un malvado significado, para aquellos que están escuchando el anuncio de la verdad... y la verdad es... hay algo terriblemente mal con esta universidad ¿no es cierto? mediocridad, injusticia, privatización, tecnificación, y si acaso tienes la libertad de alegar, de pensar y hablar como quieras, ahora tendrás sensores y sistemas de vigilancia coaccionando tu inconformidad, e incrementando tu sumisión. ¿Cómo llegó a ocurrir esto?, ¿Quien es el culpable?, es claro que hay alguien mas responsable que otros, pero de nuevo, sea dicha la verdad, si están buscando un culpable, solo necesitamos mirarnos en un espejo. Hubo un inmenso proyecto de propaganda selecta para corromper tu razón y robarte tu sentido común. Si somos universitarios, ya deberíamos saber que estos valores no nacen con nosotros, se conquistan.
Pero, cómo entender por ejemplo la alineación en la pobreza, la ignorancia en la miseria, o el sometimiento voluntario a las modas. ¿Son los controles sociales disculpa de la falta de libertad y de etica en la gran mayoría de individuos?, La visión existencial diría que no, sin omitir la influencia del contexto social no se resignaría a aceptarlo. Sartre muestra esto magistralmente en su obra teatral A Puerta Cerrada, en la que tres individuos se encuentran en un cuarto caluroso en el infierno, y cada uno de ellos mantiene sus cadenas a coste de los otros por el miedo y la inseguridad. Sobre esta obra comentaba el autor: “Quise mostrar por el absurdo la importancia que tiene en nosotros la libertad. No importa cuál es el círculo infernal en el cual vivimos, creo que somos libres para quebrarlo. Y si las gentes no lo quiebran, es que también libremente permanecen en él. De tal modo, que se meten libremente en el infierno”, sin embargo, ante el panorama que tenemos, ya no sabemos ni que pensar, cada vez comprobamos como día a día la libertad se encuentra en retroceso. El consumo masivo e insatisfactorio, insertado entre los dictados de la producción y el control social, reina cada día como consuelo para esta ausencia de significado, y la cultura es ciertamente en si misma una elección de consumo (Zerzan). “La retórica vacía de la democracia sirve de justificacion a las conquistas imperiales, pero la critica principal a la democracia como retórica de propaganda es mas amplia. En general se la usa para justificar las estructuras existentes de clase y poder”(Erich Hobsbawn) De esta manera, también vemos como “en cada sociedad, el espíritu de toda cultura está determinado por el de sus grupos mas poderosos. Así ocurre, en parte por que tales grupos poseen el poder de dirigir el sistema educacional, escuelas, iglesia, prensa y televisión, penetrando de esta manera con sus ideas en la mentalidad de toda la población; y en parte porque estos poderosos grupos ejercen tal prestigio, que las clases bajas se hallan muy dispuestas a aceptar e imitar sus valores, y a identificarse psicológicamente con ellas.”(Erich From)

Así que si no han visto nada, si los crímenes de estos señores permanecen desconocidos para ustedes, pasen de largo ante mis palabras, pero si ustedes ven lo que yo veo, si sienten lo que nosotros sentimos, les propongo que nos acompañen solidariamente por desobedecer a la autoridad corrupta, y exigir nuestro reintegro inmediato, y que de conquistar este objetivo, comencemos un levantamiento silencioso pero seguro, por recuperar, cuanto de humanidad hayamos perdido.

1: Zerzan Jhon. Corriendo Sobre el Vació. El fracaso del pensamiento simbólico.
2: Ibid.
3: Boom, Martinez Alberto. De la escuela expansiva a la escuela competitiva. Dos modos de modernizacion en America Latina. Anthropos, Barcelona 2004. p. 106.

LOS EXPULSADOS UIS

UNIVERSIDAD NACIONAL, NO ES COSA DE “BANDIDOS”

La Universidad Nacional lleva siete semanas en anormalidad. Como siempre sucede, se califica al movimiento estudiantil como “minoría”, “resistente al cambio”, “anacrónica”, defensora de “alumnos dinosaurios” para referirse a unos casos cuya matrícula está vigente por muchos años. El presidente Uribe, en su estilo, lo criminalizó: “No vamos a permitir que unos bandiditos, que se hacen pasar por estudiantes, destruyan la universidad”. El desprestigio dirigido busca tapar la causa real del movimiento, aislarlo, y proceder contra él con un expediente penal.

En la Universidad Nacional, desde hace más de una década, se vienen impulsando “reformas”, desde afuera y desde adentro, para modificar su misión histórica como ejemplo de la educación superior pública, de generador del conocimiento, de formador de excelencia científica, de difusor del pensamiento universal. Para lograr el funesto cometido, se ha arremetido, en primer lugar, contra su presupuesto, obligándola cada vez más a autofinanciarse, volviéndola funcional al modelo económico, y haciendo de la Universidad misma otra empresa en el mercado de la educación. Uribe le propuso como fuente de financiación que las “actividades Universidad Nacional - sector privado sean catalogadas como zona franca”. ¡Típica propuesta de los tiempos de la Seguridad Democrática!, el apéndice de “los inversionistas”, quienes, al “comprarla”, reemplazan obligaciones fiscales del Estado con ella.

También se impuso en el Plan Nacional de Desarrollo la concurrencia obligatoria de la Universidad para el pasivo pensional, y ya responde por el 5% de los aportes, se ha instaurado la privatización de los postgrados, cuyo acceso se limita a estudiantes de “estratos 5-6” por el alto costo de la matrícula. Para 2008, el 43% del presupuesto, que es de 955.000 millones, se cubrirá con recursos propios “por concepto de la venta de bienes, servicios académicos y de la extensión universitaria”. Con ello cubrirá el 90% de la inversión, el Estado sólo responde por el 80% de los gastos de funcionamiento y el 95% de las pensiones. Con esa distribución, cualquier progreso dependerá de la universidad misma; el gobierno central se excluyó. En el año 2000, por cada peso que el Estado entregaba, la Universidad colocaba 30 centavos, en 2007 ya pone 82. Entre 2000 y 2007, las transferencias del Presupuesto Nacional crecieron, en pesos reales, el 17%, los recursos generados por la Universidad lo hicieron en más del 300%.

¿Tiene que ver esto con el Estatuto Estudiantil? Las autoridades universitarias han defendido la implantación del sistema de créditos, que es punto central de la discordia, como medida de cada asignatura en los currículos para “racionalizar costos académicos”, para establecer el “contrato estudiante-universidad”. En otras palabras, organizar las áreas académicas según las demandas estudiantiles, que girarán en torno a una propuesta básica y de electivas individuales, y no acorde con un currículo que la Universidad considere que los profesionales de cada disciplina deben cubrir, que abarque el espectro académico indispensable, que incluya hasta los temas de “borde” científico al costo necesario. La nueva “cultura” decretada a la brava no es más que el reordenamiento según una canasta donde caben las demandas frecuentes del mercado, que contendrá los productos primarios, y que, como en un supermercado, no dispondrá de los caros, si su “consumo” no es rentable, como en los centro de estudios privados. ¿Será “cosa de bandidos” las reclamaciones contra esa aberración educativa que ahonda las “reformas”?

La correlación de este tipo comercial con la calidad académica es estrecha. Voces autorizadas lo indican, “limita la formación de los estudiantes al ponerlos a escoger en una lógica de mercado donde todos instintivamente optarán por graduarse rápidamente” (Álvaro Zerda, ex decano de Ciencias Económicas), “la concepción de estudios universitarios a títulos y no a formación inicial para el aprendizaje a lo largo de la vida”; ( Jorge E. Hurtado, profesor titular Manizales), “los créditos también pueden tener el propósito condenable planteado en el TLC de facilitar la conversión de la educación superior en una mercancía destinada a ser controlada por las transnacionales del sector”, (Senador Robledo, profesor 25 años en la U. Nal.); las consultas amplias y democráticas como la adelantada en la facultad de Ciencias Económicas, que dijeron que un 83% no está de acuerdo con el Estatuto y que un 87% pidió ser consultado al respecto mediante un plebiscito. ¿Acaso acá ese 80% sí son “unos bandiditos”?

21 may 2008

¡EDUCACIÓN PÚBLICA EN PELIGRO!

Reconocerse como estudiante de la universidad pública colombiana, es un acto que además de llenarnos de orgullo, debe conducirnos a ser responsables en el conocimiento y la defensa de algo que no es un “privilegio de pocos” sino un derecho de todos. Este derecho fue conquistado a través de los años por los diferentes movimientos políticos y sociales en diversos procesos y escenarios; sobreviviendo apenas gracias a encarnizadas luchas que a pesar de presentarse en marcos de desigualdad permitieron conservar la idea de pensar en el progreso, la identidad, el desarrollo, etc. Porque la universidad publica es eso; ese refugio en donde podemos soñar con una nueva sociedad, ese caldo de cultivo donde cada uno de nosotros lleva una semilla que dará fruto fuera de estos muros y será transformadora y renovadora; esa policromía de formas de pensar que llenas de la energía de la juventud se proponen siempre como el norte de la brújula que debe guiar a nuestro pueblo.

Existen algunos que no creen que educar y educarse sea una labor prioritaria para conservar la integridad de la nación y adoptan posiciones radicales como el uso de la fuerza para lograr ese propósito. Es irónico ver como muchos de los gobiernos actuales le ofrecen la oportunidad con llamativas garantías (salario, seguridad social, habitación, instrucción, dotaciones permanentes, instalaciones mas que adecuadas, etc.) a cualquier joven que quiera meterse en el insensible juego de la guerra; y en cambio si otro decide apostarle al estudio, solo encuentra trabas con arcaicas e inútiles pruebas estandarizadas, altos costos de matriculas, insuficientes recursos ( bibliotecas, laboratorios, residencias, salones, clínicas, etc.); y vemos con tristeza como se cierran programas académicos y hasta universidades mientras el presidente celebra alegremente por televisión la construcción de un nuevo batallón de alta montaña o la compra de otra dotación completa de tanques misiles y aviones, para perpetuar ( al menos los años o periodos que dure su mandato) esta barbarie carnicera de ponernos “todos contra todos” que es la guerra.

Desde hace bastante se vienen implementando políticas académicas y administrativas en la totalidad de la universidades públicas y comunidad educativa en general que claramente están orientadas a la erradicación absoluta de la educación pública en nuestro país; en la actualidad mas del 70% de los centros educativos colombianos son de carácter privado; a las instituciones públicas han ingresado casi el doble casi el doble de estudiantes pero con el agravante de que estas tienen que funcionar con cada vez menos recursos y el conflicto social por el cual atravesamos nos llama terroristas y bandoleros, llenando de temor a quienes tienen el sueño de luchar por la equidad y la justicia social.

Es el momento de unirnos a una sola voz y defender este derecho para esta y la próximas generaciones, es el momento de exigir al estado mas libros y menos balas, mas estudiantes en las aulas con recursos suficientes para educarse dignamente y menos jóvenes en los campos de batalla, mejores condiciones laborales para maestros y trabajadores y menos persecución y señalamiento a quienes nutren la lucha por un pais mejor.

Por una reforma académica en pro de la formación del joven colombiano; por un mayor compromiso de financiación por parte del estado a la educación pública y por la defensa de los derechos humanos de estudiantes, maestros y trabajadores:

¡ESTUDIANTES EN PIE DE LUCHA!


La piedra en el zapato